martes, 27 de mayo de 2008

¿Cómo enseñar para que la diversidad de estudiantes presentes en una sala de clases aprenda?

Partimos de la premisa de que tenemos una diversidad de estudiantes dentro de la sala de clases, y cada uno de ellos tiene distintas características, las cuales debemos conocer al momento de hacer nuestras clases. No todos los estudiantes possen las mismas características, las mismas habilidades para aprender de forma homogénea, ya que si fuera de esa forma, nuestro trabajo como docentes en verdad sería muy fácil. Cada uno de nuestros futuros estudiantes es un tesoro por descubrir, tienen diferentes formas de ver la vida, de aprender, y sentir la materia que le estamos transmitiendo, que en este caso es la Historia y Geografía, disciplina que estudio y que en un futuro muy cercano enseñare a los estudiantes de mi país.

La diversidad de estudiantes presentes en la sala de clases, a mi modo de ver las cosas depende muchísimo del contexto social en que se trabaje, ya que dicho contexto condiciona las características de una determinada clase a los estudiantes. Cada situación de enseñanza es diferente, por tanto debemos adaptarnos primero que nada al contexto social que estamos inmersos. Luego de habernos adaptado al contexto social, debemos buscar las diferencias en la forma de aprender de los estudiantes, explorar en las similitudes de los estudiantes y buscar una forma de enseñar que sea común y amigable para todos los educandos. No se trata de andar por la sala de clases contando chistes ni siendo un tipo entretenido para enseñar, ya que hay muchas cosas en nuestra disciplina que no son entretenidas, y es por ello que debemos buscar una forma para que nuestros estudiantes aprendan todos por igual, sin necesariamente tener una forma homogénea para enseñar.

Un elemento clave que explica las desigualdades educativas es el de capital cultural. Pierre Bourdieu, sociólogo francés desarrolló el concepto de capital cultural para analizar las diferencias en los resultados educativos que no eran explicados por las desigualdades económicas.

El proceso de acumulación de capital cultural comienza en la familia y adopta la forma de una inversión de tiempo. Esta inversión produce dividendos en la escuela y en la universidad, en contactos sociales, en el mercado matrimonial y en el mercado de trabajo. El capital cultural no solo existe en la forma de disposiciones incorporadas, sino que también lo hace en la forma de títulos académicos.

En una sociedad dividida en clases el capital cultural está muy desigualmente distribuido. Un sistema educativo que pone en práctica una singular acción pedagógica, que requiere una familiaridad inicial con la cultura dominante, y que procede por medio de una familiarización imperceptible, ofrece una información y una formación que solo puede adquirirse por aquellos sujetos que poseen el sistema de predisposiciones que es condición para el éxito en la transmisión e inculcación de la cultura.

Es por ello que la enseñanza de los conocimientos no debe ser de forma homogeneizante, sino que de forma diferenciada, dependiendo del contexto de los estudiantes y dependiendo de sus formas de aprender, ya que si no seguimos apreciando las diferencias que tienen los estudiantes, caeremos en una educación que solo reproduce diferencias, tal como lo postula el intelectual brasileño Tomaz Tadeu de Silva.

Es tarea de todos los actores involucrados en el proceso educativo, buscar las formas que se adapten a cada estudiante, para asi lograr una sociedad mas justa e igualitaria para todos los estudiantes, donde las diferencias sean observadas como parte de la sociedad, y sean respetadas y viviendo en comunidad.

Rodrigo Duque Oyarce

27 de Mayo de 2008.

sábado, 17 de mayo de 2008

Cual es según tu opinión la forma mas justa de evaluar el desempeño de un estudiante?

Muchas veces se discute dentro del sistema escolar la forma de evaluar a un estudiante, independiente del nivel en que se encuentre, ya sea básica, media o educación superior, el debate se instala en buscar una manera justa y adecuada para evaluar a los estudiantes.

Lo primero según mi opinión para hacer de la evaluación un instrumento justo, es considerar a todos los educandos como personas iguales, sin hacer diferencias de ningún tipo; digo esto por mi experiencia, la cual habla de que un profesor en la básica hacia diferencias entre una de las integrantes de mi curso, la cual era su hija y el resto de nosotros. Era muy evidente la diferencia en la evaluación, lo que fue percatado por los demás, quienes de alguna u otra forma se fueron desmotivando con el ramo que hacia dicho profesor. Nosotros, como docentes debemos mantener la neutralidad y la objetividad para la evaluación, ya que muchas veces sucede que no se mantiene esa objetividad que se hace necesaria para un buen desempeño, lo que además genera dudas en los estudiantes sobre el real profesionalismo de los docentes.

Otro aspecto que hace que la evaluación sea justa, es presentarle a los estudiantes una pauta con los contenidos que se van a evaluar, ya que el escolar debe conocer sobre que parámetros se le esta evaluando y como es el método usado para tal evaluación. Muchas veces los estudiantes piensan que el profesor es malo, o que derechamente lo esta “rajando”, cosa que deja ocurrir cuando el docente se da el tiempo de hacer dicha pauta de evaluación, y por supuesto, ceñirse a dicho procedimiento.

Para finalizar, es importante ser lo mas justo posible con nuestros alumnos en materia de evaluación, para que sientan que si tropiezan, no fue porque el docente lo quiere perjudicar, sino que debe ser conciente de que su esfuerzo y dedicación lo llevara lejos, porque contara con docentes que saben ser objetivos a la hora de una evaluación.

Rodrigo Duque Oyarce

Chillan, 17 de mayo de 2008.

martes, 6 de mayo de 2008

¿ Como se aprende Historia y Geografia?

En estos tres años que llevo en la universidad, creo que jamás me hice esta pregunta. La razón por la cual estoy estudiando esta carrera es porque, claro, me gusta la Historia y la Geografía, aunque debo reconocer abiertamente que mi inclinación va por el lado de la historia, aunque eso no quiere decir que la Geografía no sea una rama fascinante e interesante. Creo que la Historia no es algo que sea solo un poco de pasado, ni hombres ilustres, ni batallas grandiosas, sino que es algo que está vivo, no solo porque está en los libros, en las enciclopedias, en internet, es porque nuestra vida es una historia, vivimos recordando el pasado, lo que no quiere decir que nos quedemos de cierta forma atrapados en el pasado, sino que las experiencias que nos ocurren en nuestra vida nos enseñan que podemos hacer en caso de que ocurran nuevamente. En la sociedad, esto se replica de la misma forma que la vida, la sociedad es un organismo vivo, que tiene experiencias, buenas o malas, que determinan el cauce de las cosas que ocurren a través del tiempo. A mi parecer, la clave para aprender Historia y Geografía es pensar que estas disciplinas son elementos vivos, que no son letra muerta que está en los textos, en las bibliotecas, en las enciclopedias, y ahora con el avance de la tecnología en Internet. Cuando era un niño, nunca vi a la Historia y a La Geografía como algo inerte, como algo muerto, siempre me fascino conocer las civilizaciones antiguas, conocer el progreso material del ser humano, como el genio creativo del hombre se ha puesto al servicio de la sociedad y de cómo hemos cambiado nuestras formas de ver y vivir la vida. De igual forma con la Geografía, imaginar lugares lejanos, conocer nuestra región y nuestro entorno, fueron cosas que me llamaron poderosamente la atención en mis años de estudiante básico y medio, y determinaran mi gusto por la Historia y la Geografía. Ahora, reflexionando bien acerca de la pregunta formulada, creo que no hay recetas para aprender Historia y Geografia, solo creo en los gustos personales y vivir a concho lo que a cada uno lo gusta.

Rodrigo Duque Oyarce
Chillan, 06 de mayo de 2008.