En nuestra experiencia como estudiantes, ya sea como en nivel básico, medio o superior como ahora, escuchamos siempre hablar de la didáctica, sin saber de que se trata. En el transcurso del tiempo, me he dado cuenta de que dicho concepto se ocupa de forma recurrente en el desarrollo del currículo, para hacer que los planes y programas sean aprendidos de una mejor manera.
¿Pero, que es para mí, como futuro profesional de la educación, enseñar didácticamente?
En una carrera como la de Pedagogía en Historia y Geografía, donde los conocimientos abundan, donde las lecturas son eternas, donde hay una multiplicidad de información que como estudiantes aprendemos, ¿nos hemos preguntado como enseñar de forma didáctica a nuestros futuros estudiantes? Muchas veces, caemos en el juego de quien sabe mas, quien es el mas mateo, quien es el tipo que almacena mas nombres, el que se sabe las batallas de la independencia, o fechas históricas, o cosas por el estilo, pensando que vamos a ser historiadores netos. Pero hay que dimensionar que estamos estudiando Pedagogía en Historia y Geografía, no vamos a ser ni historiadores ni geógrafos. Por mi parte, respeto mucho a quienes se van a dedicar a esas ramas, pero siento que nuestra primera misión como futuros profesionales es entregar de la manera más didáctica posible conocimientos a los estudiantes.
Creo que una manera de hacer esto es hacer que los estudiantes vean a la Historia y a la Geografía, pero más a la Historia, como algo vivo, como que a pesar de que ya pasó en un determinado tiempo y espacio, nos sirve para aprender lecciones y sacar lo positivo de cada hecho histórico. No pretendo bombardear a los estudiantes con toneladas de conocimientos, ya que no voy a lograr que capten mi atención, espero que sean interpretadores de la información entregada, que no se queden con la duda, que sean preguntones, que se cuestionen sucesos. Quizás, mis respuestas no sean las que el alumno espera, pero puedo darle la posibilidad de que el mismo genere conocimientos, a través de las tecnologías presentes en la actualidad. No quiere decir que “corte y pegue” información, pero que sepa que el profesional de la educación, no posee el conocimiento absoluto ni es dueño de ninguna verdad. La verdad se construye entre los actores sociales que son los estudiantes, yo seré un profesional de la educación, tendré el tino y la sapiencia para entregar la información, pero esa información que entregue, no es la verdad absoluta.
Rodrigo Duque Oyarce
Chillan, 26 de abril de 2008.
¿Pero, que es para mí, como futuro profesional de la educación, enseñar didácticamente?
En una carrera como la de Pedagogía en Historia y Geografía, donde los conocimientos abundan, donde las lecturas son eternas, donde hay una multiplicidad de información que como estudiantes aprendemos, ¿nos hemos preguntado como enseñar de forma didáctica a nuestros futuros estudiantes? Muchas veces, caemos en el juego de quien sabe mas, quien es el mas mateo, quien es el tipo que almacena mas nombres, el que se sabe las batallas de la independencia, o fechas históricas, o cosas por el estilo, pensando que vamos a ser historiadores netos. Pero hay que dimensionar que estamos estudiando Pedagogía en Historia y Geografía, no vamos a ser ni historiadores ni geógrafos. Por mi parte, respeto mucho a quienes se van a dedicar a esas ramas, pero siento que nuestra primera misión como futuros profesionales es entregar de la manera más didáctica posible conocimientos a los estudiantes.
Creo que una manera de hacer esto es hacer que los estudiantes vean a la Historia y a la Geografía, pero más a la Historia, como algo vivo, como que a pesar de que ya pasó en un determinado tiempo y espacio, nos sirve para aprender lecciones y sacar lo positivo de cada hecho histórico. No pretendo bombardear a los estudiantes con toneladas de conocimientos, ya que no voy a lograr que capten mi atención, espero que sean interpretadores de la información entregada, que no se queden con la duda, que sean preguntones, que se cuestionen sucesos. Quizás, mis respuestas no sean las que el alumno espera, pero puedo darle la posibilidad de que el mismo genere conocimientos, a través de las tecnologías presentes en la actualidad. No quiere decir que “corte y pegue” información, pero que sepa que el profesional de la educación, no posee el conocimiento absoluto ni es dueño de ninguna verdad. La verdad se construye entre los actores sociales que son los estudiantes, yo seré un profesional de la educación, tendré el tino y la sapiencia para entregar la información, pero esa información que entregue, no es la verdad absoluta.
Rodrigo Duque Oyarce
Chillan, 26 de abril de 2008.
